«

»

sep
29
2013

80 AÑOS DEL PADRE RAÚL FERES SHALUP. Entusiasta y eficaz impulsor del rescate y preservación del patrimonio cultural y religioso de Maipú. Texto y fotografías: Jaime Mallea Peñaloza

El domingo 29 de septiembre del presente año 2013, el P. Raúl Feres Shalup festejó sus 80 años de vida.

En una emotiva y concurrida Eucaristía celebrada en la Iglesia del Espíritu Santo, junto al Santuario Nacional de Schoenstatt, en la comuna de La Florida, el querido sacerdote, rodeado de familiares y amigos provenientes de los diversos lugares donde él ha servido durante su largo ministerio sacerdotal, ya por más de 50 años, dio gracias al Señor y a la Santísima Virgen, por el regalo de este nuevo y significativo cumpleaños, en el mismo recinto donde reside actualmente y en el que el año1953 tomó el hábito, en su vocación y camino hacia al sacerdocio, que se cristalizó luego de los estudios correspondientes, con la Ordenación en la ciudad de Friburgo, Suiza, el 17 de julio de 1960.

El P. Raúl Feres Shalup, identificado profundamente con la comuna de Maipú, sus instituciones y vecinos, donde sirvió como Rector del Santuario Nacional de la Virgen del Carmen por más de 31 años consecutivos, desde su alta responsabilidad eclesial en nuestra localidad, hizo una muy valiosa y contundente contribución al rescate y preservación del patrimonio cultural y religioso, tangible e intangible, tanto local como nacional, especialmente desde la perspectiva de su trabajo a favor de la piedad y la religiosidad popular, de tan ricas expresiones y vivencias en nuestra patria, donde por su vasta experiencia, estudios, preparación e investigación, es una reconocida y admirada autoridad en la materia. Este querido sacerdote, hijo de padres libaneses y el menor de 10 hermanos, nació en la ciudad de La Serena el 29 de septiembre de 1933. En el Líbano “Feres” significa jinete, caballero; “Shalup” quiere decir centella, gota de fuego.

En el Santuario Nacional de Maipú sucedió a su primer Rector, el Padre Joaquín Alliende Luco, a quien considera su verdadero maestro, especialmente en todo lo referente al trabajo con la religiosidad y la piedad popular. Respecto a la labor aquí realizada, recuerda con firme convencimiento que fueron hermosos años en los que creció humana y sacerdotalmente. “Soy un agradecido de Dios por la rica experiencia que me tocó vivir y compartir en y desde el Santuario de Maipú”.

Permanencia y labor en el Santuario Nacional de Maipú

En Chile, después de trabajar en una parroquia en Temuco, fue designado asesor del Movimiento de Schoenstatt en el sur y de la Parroquia Universitaria en Concepción, hasta que en marzo de 1973 llega al Santuario de Maipú junto al P. Joaquín Alliende, cuando todavía el Templo no estaba terminado. “Con el padre Joaquín aprendí mucho. Yo estaba en otros mundos y acá en Maipú fui tomando contacto con todas las expresiones de la religiosidad del pueblo. Primero como su colaborador desde mi puesto de vicerrector del Santuario y luego como rector propiamente tal, correspondiéndome consolidar y administrar las orientaciones y líneas de acción diseñadas por el P. Joaquín y aprobadas por el entonces Cardenal, Monseñor Raúl Silva Henríquez”.

En este servicio, a la cabeza del Santuario Nacional, el padre Raúl, junto a su trabajo sacerdotal propiamente tal y a la atención pastoral a los peregrinos, fue adentrándose y tomando contacto paulatinamente con la comunidad de Maipú, con sus instituciones y  sus vecinos, hasta llegar, con el tiempo y la labor realizada, a convertirse en un verdadero personaje de la vida local, muy querido, admirado y respetado por todos los sectores. Fue siempre un entusiasta aliado en la recuperación, incentivo y colaboración para el rescate de sentidas tradiciones locales, especialmente relativas a celebraciones históricas y religiosas, pero también en el fomento del rodeo y de otras disciplinas deportivas, como igualmente con todas las expresiones y agrupaciones dedicadas a la artesanía y a la música y la danza folklórica nacional. Permanentemente tuvo una gran cercanía y cariño por instituciones muy tradicionales y queridas como la Cruz Roja, el Rotary Club y el Cuerpo de Bomberos, entre otras.

Su carácter afable y espontáneo, su disponibilidad y servicialidad para con todos, su capacidad para escuchar, ayudar y aconsejar; su compromiso, participación y cariño por las actividades, proyectos, problemas e inquietudes de la vida comunal y su presencia y participación donde era requerido o invitado, le granjearon prontamente el cariño, la gratitud y el reconocimiento ciudadano, materializado en múltiples homenajes, distinciones, nombramientos y condecoraciones, siendo la más importante de éstas su investidura solemne como “Vecino Ilustre de Maipú”, en una magna y concurrida ceremonia, con la presencia de todas las autoridades parlamentarias y municipales, servicios públicos, instituciones políticas, militares, gremiales y sindicales; organizaciones sociales, vecinales, cívicas, religiosas, culturales, educacionales y deportivas de la comuna.

El gran legado religioso, cultural y patrimonial del P. Raúl

El trabajo realizado por el P. Raúl Feres, a la cabeza del Santuario de la Virgen del Carmen de Maipú, fue inmenso y fecundo, consolidando con creces la siembra iniciada por su antecesor el P. Joaquín Alliende, proyectándolo sólidamente a nivel nacional y también traspasándose esta rica experiencia al nivel de los santuarios latinoamericanos, especialmente en lo referido a la acción pastoral con la religiosidad y  la piedad popular.

Muchos hitos trascendentes marcan el largo período como Rector del Santuario Nacional de Maipú del P. Raúl, destacándose entre éstos, aparte de su labor sacerdotal y espiritual de pastor, el sentido ecuménico de su gestión, de una amplia apertura y colaboración con otras iglesias; la instauración de las manifestaciones y peregrinaciones anuales de las diversas expresiones de la religiosidad popular, como cuasimodistas, bailes religiosos, pascuenses, cantores populares a lo divino, folkloristas y artesanos, fuerzas armadas y de orden, gremios, colegios, etc.

Siempre mantuvo una permanente vinculación, colaboración y compromiso con el deporte, tanto a nivel nacional como local; el estímulo y fomento del canto coral; su cercanía y acogida para con los pueblos originarios y sus costumbres y expresiones; la terminación de la construcción material del Templo; su apoyo entusiasta y decidido para su declaratoria como Monumento Nacional; su estuco y pintura exterior e interior; su iluminación; la reparación y restauración de los Muros Históricos, tras los daños sufridos en el terremoto de 1985; las grandes y masivas peregrinaciones y celebraciones nacionales y diocesanas; la recordada visita de Su Santidad Juan Pablo II, con la solemne Coronación de la histórica imagen de la Virgen del Carmen aquí venerada y la designación con el título de Basílica Menor del Templo. En fin, un legado y una obra muy difícil de enumerar y sintetizar la llevada a cabo por este querido y carismático sacerdote schoensttatiano, adentrado en el cariño, en el corazón y en la gratitud de miles y miles de peregrinos, amigos y vecinos, diseminados a lo largo y ancho de chile y también más allá de nuestras fronteras nacionales.

A pesar de los varios años transcurridos de su alejamiento del Santuario Nacional de Maipú, el padre Raúl aún mantiene estrechos vínculos con muchos vecinos e instituciones de la comuna, entre ellas con esta Agrupación Cultural “Maipú Patrimonial”, además de la capellanía del Colegio Nuestra Señora del Carmen, que él fundara y creara durante su período de Rector del Templo Votivo.

80 años de edad y 53 de sacerdocio

Desde las primeras horas del domingo 29 de septiembre, los saludos y las felicitaciones por los 80 años de vida del P. Raúl Feres, fueron abundantes y cariñosos: sus hermanos de comunidad, sus familiares, su gran cantidad de amigos y ex-colaboradores de los lugares donde él ha servido como sacerdote y pastor, especialmente de Maipú y de la Parroquia Nuestra Señora de Dolores de Quinta Normal, donde estuvo destinado, tras alejarse de Maipú. Hoy reside junto al Santuario de Schoenstatt de Bellavista, en la comuna de La Florida.

La Eucaristía de acción de gracias por estos 80 años, la celebró en la hermosa y acogedora iglesia del Espíritu Santo, en el recinto de Schoenstatt de La Florida, la que fue concelebrada junto al P. Joaquín Alliende. Al inicio de ella el padre Ricardo Bravo hizo una breve reseña de la fecunda  trayectoria sacerdotal del P. Raúl. La Misa fue acompañada por el Coro Polifónico Goodyear de Maipú y entre la numerosa concurrencia fue notoria la presencia de familiares, de amigos y de ex-colaboradores provenientes de Maipú y de Quinta Normal, como también de la Obra de Schoenstatt.

La vibrante homilía estuvo a cargo del P. Joaquín Alliende Luco, quien en una sentida pieza oratoria hizo un muy bien logrado parangón del Evangelio del día con el trabajo y el camino sacerdotal y pastoral del P. Raúl, a través de todos sus largos años de sacerdocio.

Al término de la Misa y frente al Santuario de la Madre y Reina Tres Veces Admirable de Schoenstatt, el Conjunto Folklórico Infantil “Los Sausalitos” de Goodyear, ofreció un esquinazo al festejado, el que luego compartió un trozo de torta y un refrigerio junto a todos los presentes.

Más tarde, participó de un almuerzo de camaradería, ofrecido por ex-colaboradores y amigos, en un conocido establecimiento de Maipú, y por la noche compartió una alegre cena de amistad y confraternidad con casi medio centenar de estudiantes y sacerdotes de su comunidad, el Instituto Secular de los Padres de Schoenstatt.

VER GALERÍA FOTOGRÁFICA

 

 

 

Enlace permanente a este artículo: http://www.maipupatrimonial.cl/mp/?p=1326

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.